martes, 14 de septiembre de 2010

Reencuentro

he vuelto a leer,
he vuelto a escribir,
he vuelto a mirar,
he vuelto a sentir...
amor.
he vuelto a ser yo

sábado, 11 de septiembre de 2010

mejor no planear

Pensaba llamar a mi chico pero mi hijo no se dormía, pensaba fumarme un porro pero llegó mi mamá, ahora estoy comiendo chocolates...

domingo, 1 de agosto de 2010

témpano

nada me perturba, nada me estremece...
será de tanto mirar la cruda realidad?
o será de tanto asomarme a la inmensa soledad?

lunes, 10 de mayo de 2010

Pudo haber sido cualquier martes de mayo....

Mientras caminaba hoy de mi trabajo a mi casa pensaba como transformar un otoño en palabras y de esas palabras y de esos pensaba, me vino un recuerdo. Una postal de otoño en el barrio Candiotti de Santa Fe, un amor tan fugaz como la caída de una hoja, tan suave y placentera sensación, tan marrón, hermoso. Un amor que duró una sensación.
El barrio candiotti fue el mejor barrio en que he vivido en Santa Fe, mejor así nosé porqué, seguramente por su paisaje, una noche, muy húmeda, no muy fría, amarilla... los árboles (si pudiera saber el nombre de esos árboles), los que primeros tiñen el otoño, los odiados por las señoras que a las 7 salen con la escoba, empeñadas en que su vereda vuelva a la normalidad de las otras tres estaciones.
Esos árboles, nos regalaron con su magia, pero tranquilos, a las 2 de la mañana, sin gente que los maltrate, sin ruidos que los molesten, sin viejas que los maldigan.. ellos nos mostraron su esplendor, tal vez por haber sido los únicos caminantes. Ahí íbamos, bajo esos árboles, mi fugaz chico y yo, andando entre la neblina, las luces (sobre los árboles) la traspasaban, pero formando rayos muy densos, parecía que caminábamos entre las nubes, se podían tocar los haces de luz, algo icreíble, y las hojas en vez de crujir, formaban un colchón muy humedo y amarillo. Yo podría afirmar que estábamos flotando de livianos y esa sensación, según recuerdo, nos llevó a tomamos de la mano.
Y un banco solitario de plaza blanco, pero sin plaza, nos esperaba al costado de la vía, debajo de un farol, llegando al boulevard Gálvez y algunos ruidos tibios y lejanos de autos saliendo a la ruta, volviendo o pasando... nos tocaban los oídos, pero eran sólo viajeros intensos, fugaces.
No necesitamos conversación. Fuimos la postal para los dioses.

sábado, 31 de octubre de 2009

hamaca

Ayer estaba tan deprimida, me sentía muy mal y hoy en un instante eso cambió por completo. Fui feliz con mi hijo. Siempre lo he sido, pero hoy fui conciente de esa felicidad, fue un momento pleno, tanto que me largué a llorar. Estábamos en la plaza, solos, es una plaza a la nunca va nadie, pero es hermosa. Le dije: vení, hamacate con mamá, vino corriendo, me impulsé fuerte y gritó…. Gritó de felicidad, uhhh vamos a volar!!!… dijo y se empezó a reir a carcajadas, su risa retumbaba contagiosa, y las lágrimas me empezaron a brotar, inesperadamente, porque siempre que lloro, unas milésimas de segundos antes ya sé que las lágrimas van a salir, pero esta vez fue de repente… y también me empece a reír a carcajadas. El sol se escondía y aparecía de atrás de un tronco gigante, las ramas arriba dejaban ver el cielo de a pedazos irregulares, el viento hacía que las hojas bailaran junto con los pájaros que cantaban como locos. Eso era lo que me faltaba, verlo. Ser conciente de esa felicidad en mí.

Antes le había dicho: Ulises, el mundo es nuestro y él me respondió: el mundo eh nuestro? Y none está? Jaja lo amo. Es muy hermoso. Tiene 2 años

Después de un rato en la hamaca se arrecostó sobre mí y miraba el cielo, pensé que se había quedado dormido. Le dije, mirá ahí hay palomas (le gusta espantarlas), ¿querés correrlas? le señalé. Ni miró, me contestó: no. Están muy lejos…

Bueno y ahora estoy escuchando chilllout….y tomando un vino y escribiendo esto, que la vida es hermosa.

sábado, 27 de junio de 2009

Lo que me gusta de tu cuerpo...

Lo que me gusta de tu cuerpo es el sexo.
Lo que me gusta de tu sexo es la boca.
Lo que me gusta de la boca es la lengua.
Lo que me gusta de tu lengua es la palabra.

Julio Cortázar (Papeles inesperados)

miércoles, 21 de enero de 2009

Usted está aquí por una razón

"Existió un tiempo en el cúál usted no estuvo "en ninguna parte". En el momento anterior a la concepción usted estaba "ahí". Luego, en un instante glorioso, pasó del ninguna parte, al aquí y ahora.
Harbá otro instante glorioso en el que pasará, del aquí y ahora al ninguna parte. A eso le llamamos muerte." ...


...esto siempre lo pensé, pero hoy, lo encontré en un libro... porqué siempre nos preguntamos a donde vamos cuando morimos y nunca nos preguntamos de donde venimos cuando nacemos... tema para el debate de madrugada.